La hora del baño: una oportunidad para el aprendizaje.
- Nadia Alvarado Rico
- 13 jun 2020
- 2 Min. de lectura
Cuando tenemos un hijo o hija solemos abrumarnos por la gran cantidad de tareas que tenemos que realizar diariamente, sobre todo por que sentimos que no nos queda suficiente tiempo para estimular a nuestros bebés. Por otro lado dudamos de que las actividades que estamos realizando sean las adecuadas.
A diario los pequeños aprenden muchas cosas nuevas mediante la exploración del medio donde se encuentran, por lo que las actividades de la vida diaria contribuyen enormemente por sí solas a potenciar su desarrollo y aprendizaje, introduciendo conceptos matemáticos, científicos, vocabulario, nociones espaciales, vínculos emocionales, entre muchas otras cosas.
Ahora bien, si a esas actividades les añadimos un poco de creatividad estaremos creando experiencias significativas para nuestros niños y niñas.
La hora del baño es una excelente oportunidad para estimular el lenguaje y el aprendizaje de tu bebé. A través de las siguientes estrategias ayudarás a impulsar su desarrollo:
-Poner música de fondo ayuda a despertar sus sentidos y relajarse. Te recomiendo música infantil o clásica.
-Hablarle mientras lo bañas estimula la audición y el lenguaje, sobre todo si vas nombrado las partes del cuerpo y los utensilios y productos que utilizas durante su baño. De esta forma le ayudas a adquirir un repertorio importante de palabras que enriquecerán el vocabulario.
-Jugar con el agua y tomarte el tiempo para masajearlo suavemente tiene múltiples beneficios, entre ellos mejorar la circulación sanguínea, el tono muscular, el vínculo madre/padre- hijo, la pulsión motriz, la integración sensorial. Lo anterior impulsa el desarrollo cerebral, de lenguaje y motor, que más adelante le permitirá adquirir las habilidades de escritura con mayor facilidad.
-Si ya se sienta es muy importante introducir juguetes a la tina con los que podrás trabajar colores, formas, tamaños, texturas, conteo, vocabulario y muchos conceptos más. Así estarás estimulando el aprendizaje a través del juego.
-Dejarlos chapotear libremente también es una actividad que se puede realizar a la hora del baño. Pasará momentos divertidos mientras conoce el entorno y los fenómenos que lo rodea.
-Alrededor de los 2 años niños y niñas son capaces de llevar a cabo actividades un poco más complejas. Dale envases de plástico de diferentes tamaños para que trasvase el agua, mientras juega tu puedes nombrar conceptos como lleno, vacío, a la mitad, igual, salpicar, etc. Con estos juegos logrará optimizar el desarrollo de la destreza óculo-manual, coordinación muscular, psicomotricidad fina (posteriormente nos servirá para la escritura), atención y autonomía personal.
Cómo ves, esta es solo una de las múltiples actividades que realizamos a diario con los más chiquitos del hogar. Realizar estimulaciones diversas durante las actividades cotidianas te ahorrará complicaciones y desgaste en estar pensando horarios y actividades específicas. Otras opciones para brindar estas oportunidades son la hora de comer, el cambio de ropa o pañal y la rutina para irse a dormir.
Comentarios